Fuente: El País

Profesor en la escuela de negocios de Harvard, influyó poderosamente en muchos fundadores de empresas tecnológicas

Clayton Christensen, en un evento organizado por Ford en Michigan en 2014.
Clayton Christensen, en un evento organizado por Ford en Michigan en 2014. JOSHUA LOTT GETTY IMAGES

 

Clayton Christensen, creador del término “innovación disruptiva” y la teoría asociada a él, uno de los pensadores que más ha influido en los fundadores de empresas tecnológicas como Netflix o Intel, murió el pasado jueves en Boston (Massachusetts), víctima de un cáncer a los 67 años, según confirmó este viernes su familia.

Christensen acuño por vez primera el término “innovación disruptiva” en la revista para directivos empresariales Harvard Business Review en 1995, aunque el concepto y la teoría sobre ella se hicieron públicos en 1997 cuando publicó El dilema del innovador: cuando las nuevas tecnologías hacen caer a una empresa. Para Christensen, una tecnología o innovación disruptiva es aquella que termina por acabar con algún mercado establecido siguiendo unos patrones. Según él, una innovación disruptiva al principio se centra en un mercado nicho y parece menos atractiva que la tecnología dominante a la que amenaza, que suele ignorar esta innovación hasta que le resta una buena porción de su cuota de mercado.

El fundador de Netflix, Reed Hastings, usó las enseñanzas del libro de Christensen con su equipo, mientras que Steve Jobs se dijo muy influido por él, mientras que Jeff Bezos, fundador de Amazon, insta siempre a sus ejecutivos a leer otra obra de Christensen, La solución del innovador. El fundador de Intel, Andy Grove, dijo en 1997 que El dilema era el libro más importante que había leído en 10 años.

Muchos consejeros delegados asistieron a las clases de Christensen en Harvard, cuyo método de estudio de casos concretos de empresas encajaba a la perfección con las dotes oratorias de Christensen. Pero sobre todo influyó en ellos su forma de pensar en los negocios para alumbrar ideas que no hubiesen visto antes la luz. “Clay [Christensen] creó una forma de pensar que dio a otros las herramientas y el marco para descubrir cosas nunca pensadas antes, para ver cosas que nunca antes vistas”, ha declarado Clark Gilbert, alumno de Christensen y presidente de BYU-Pathway Worldwide.

“Estamos destrozados al conocer la muerte de Clayton Christensen”, ha escrito Nitin Nohria, decano de la escuela de negocios de Harvard, en un comunicado. “La brillantez y amabilidad de Clayton eran evidentes para cualquiera que le conociese y su legado perdurará. A través de su investigación y su docencia, dio forma a la práctica de los negocios e influyó en generaciones de estudiantes”, ha afirmado.

 

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