Fuente: La República

Palabras horrorosas. Editorial La República

La candidata al Congreso por el partido Avanza País y vocera del colectivo Con mis hijos no te metas, Beatriz Mejía, señaló en medio de un debate electoral que las mujeres que han sufrido violaciones “no son tantas”. En otro debate, el candidato por el partido Contigo, Justo Balmaceda, afirmó que de un total de 120 mil mujeres embarazadas “solamente entre 15 mil y 20 mil” lo fueron producto de una violación. Luego añadió que si el Estado se encargara de apoyar a las mujeres embarazadas producto de una violación, estas saldrían “muy felices” y “realizadas personalmente”.

Reducir la importancia de las violaciones, o una sola violación sexual, por razones del número resume una visión violentamente inhumana que carece de solidaridad con el dolor de miles de mujeres que padecen este tipo de agresiones. Es obviamente falso que se justifiquen estos puntos de vista con una supuesta defensa de la vida; al contrario; es el límite del absurdo al que llega una posición extremista y que no se detiene, precisamente, ante la vida y la intimidad que son los bienes jurídicos que se afectan en estos delitos.

Si nos atuviésemos al rango moral de estas expresiones, determinados delitos no deberían se perseguidos en función de su frecuencia, un sinsentido legal y social que convertiría a la sociedad en tierra de nadie y el reino de la impunidad.

Si bien hasta en el sentido práctico estas expresiones son desafortunadas, no deja de ser horroroso que quienes aspiran a representar a los ciudadanos en el Congreso crean que 15 mil violaciones no son importantes.

Acceda a la fuente original aquí