Tomado de: Samuel Abelardo Quiñones

Ha renunciado Evo Morales a la presidencia de Bolivia cediendo, asi, a la presión ejercida por la derecha boliviana con el apoyo de la fuerza policial y militar. En este punto, tras casi trece años en el poder, lo más importante que se le puede cuestionar a Morales es no haber podido formar más líderes, dentro de su partido, con la capacidad de ser candidatos a presidente y no verse forzado a postular, desconociendo inclusive su propio referéndum. Esto debe servir para entender que las organizaciones y los procesos tienen mayor importancia que la persona. 

Es cierto también que el mundo hay líderes como Ángela Merkel que llevan muchos años en el poder y nadie de la derecha se le ocurre llamarla dictadora, pero en los países latinoamericanos donde los militares han sido formador en espacios como la Escuela de las Américas, han sido tocados por el Plan Cóndor pensar que brindarán el soporte a procesos nacionalistas de izquierda o si se quiere procesos socialistas, es un grave error.

Por ello es importante fortalecer las organizaciones, movimientos que construyan líderes sociales que continúen los procesos que estos no acaben tras la salida del principal líder.