Tomado de: FB de Oswaldo De Rivero

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Foto: Oswaldo De Rivero

El gobierno de extrema derecha de Brasil, dirigido por el Presidente Jair Bolsonaro, ha lanzado un nuevo modo de producción amazónico que no es otra cosa que una salvaje explotación de la Amazonia, liderada por el Estado y apoyada por las grandes empresas agroindustriales brasileras.

El modo de producción Bolsonaro, disfrazado bajo el mantra de “Desarrollo Amazónico,” se dirige a convertir a la Amazonia en una gigantesca plantación agroindustrial y ganadera, destruyendo la foresta amazónica, que es una de las más efectivas armas contra el cambio climático, puesto que sus árboles absorben una gran parte de las emisiones de C02 que están aumentando peligrosamente la temperatura de nuestro planeta.

La minería es también parte importante del modo de producción amazónico de Bolsonaro, particularmente la explotación del metal raro niobium, pero sobre todo, lo es la extracción masiva de oro en una zona de la Amazonia del tamaño de Dinamarca. Se aproxima así una fiebre de oro en el Brasil que será letal para la foresta Amazónica.

Para establecer su modo de producción amazónica, Bolsonaro sueña con una amazonia plagada de autopistas, puentes, puertos, aeropuertos, represas y centrales hidroeléctricas.

Esta metástasis de cemento de la Amazonia no solo ayudará al aumento de más de 2 grados de la temperatura de la Tierra, sino que también será la destrucción y subyugación de las tribus que viven en la foresta amazónica.

Desde que Bolsonaro llegó al poder, la Amazonia brasilera ya ha perdido 3,000 Km2 de área boscosa. Esta masiva deforestación constituye un crecimiento de la tala de árboles del 40% respecto al año 2018.

Esta grandiosa tala del bosque amazónico eliminará la capacidad de la Amazonia de absorber las emisiones de C02 que recalientan el planeta, haciendo que la temperatura de la Tierra aumente y produzca grandes sequias que terminarán por afectar las gigantescas plantaciones agroindustriales creadas por el modo de producción amazónico Bolsonaro.

De esta manera, la Amazonía terminará por convertirse en una grandiosa sabana desertica con consecuencias desastrosas para el Brasil y la humanidad.

El modo de producción Bolsonaro viola asi el Acuerdo de Paris sobre la reducciones de las emisiones de CO2. Y sobre todo, el Tratado de Cooperación Amazónica, cuyos objetivos son la preservación del medio ambiente y el uso racional de los recursos naturales de la Amazonía.

Nuestra Cancillería debería iniciar consultas con Colombia y Bolivia, los dos vecinos amazónicos del Perú, que son miembros con nuestro país del Tratado de Cooperación Amazónica.

Estas consultas tendrán como objetivo lograr que todos los otros miembros del Tratado de Cooperación Amazónica tengan una posición conjunta frente al modo de producción amazónico de Bolsonaro, que no es precisamente el modo de producción de los países amazónicos miembros de este importante Tratado, que quieren que la explotación de los recursos de la Amazonia se haga preservando el medio ambiente