Fuente: El País

La escritora y actriz Nona Fernández describe en este libro cómo el horror convive con lo cotidiano

La escritora Nona Fernández.
La escritora Nona Fernández. HÉCTOR GUERRERO

La dictadura de Pinochet y sus atrocidades son el trazo grueso de La dimensión desconocida, de Nona Fernández (Santiago de Chile, 1971). El fino, describe casos concretos de desapariciones, torturas y detenciones, la vida común y corriente de quienes causan la violencia, de quienes la sufren y de una generación que creció en un aparente estado de parálisis. El libro, que ganó el Premio de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz 2017, es la cuarta entrega de la colección Crímenes reales, de EL PAÍS. Está disponible (5,95 euros) tanto en quioscos como en la web de Colecciones del diario.*

La narración tiene como punto de partida la declaración de Andrés Antonio Valenzuela Molares a un periodista en 1984. El hombre acude a una revista opositora al régimen para relatar en qué consiste su trabajo como miembro del servicio secreto de la Fuerza Aérea. Sus funciones son las de detener, torturar y ejecutar. El relato de Valenzuela conmueve más allá de lo esperado. Presenta a algunos de sus presos, la relación que entabla con ellos, cómo su personalidad va mutando hasta que llega al punto de no poder besar a su mujer ni a su hijo. Desde el arrepentimiento o mala conciencia del protagonista, la escritora da luz al proceso por el que un hombre puede transformarse en un torturador. “Al contrario que muchos de sus jefes y de sus compañeros, no consiguió asimilar la crueldad como algo natural e inevitable”, expuso en una entrevista a EL PAÍS.

Fernández estuvo tentada de escribir un relato de ficción, pero el material que encontró sobre las víctimas era tan delicado que descartó la idea y se ciñó a la realidad. Indagó en la vida de un padre que es detenido en un autobús mientras lleva a sus hijos al colegio, la de un prisionero que cree ver una nave espacial que llega a su rescate, la de un niño que cambia de nombre y vida y es testigo de una masacre. Así fue configurando “esa zona de grises donde el horror convive con la vida diaria” que es La dimensión desconocida.

‘La dimensión desconocida’ de la dictadura chilena

Necesitaba completar las historias, así que añadió sus propios recuerdos infantiles, comunes a toda una generación que creció en el final de la dictadura. “Los niños no entendíamos bien lo que ocurría, pero nuestra vida se organizaba en torno al toque de queda”, recordaba en la entrevista al diario. Dice la autora en la contraportada del libro que las historias que se narran en La dimensión desconocida siempre han estado pisándole los talones: “Nací con ellas incorporadas en un álbum familiar que no elegí ni organicé”.

El jurado del premio Sor Juana Inés de la Cruz, que Fernández recogió en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (México), destacó de la obra: “A medio camino entre el periodismo, la literatura y la memoria personal, Nona Fernández consigue mostrar las emociones de toda una nación con respecto a un pasado negro y acaso vergonzoso”.

La colección Crímenes reales, en la que se inscribe el título, recopila 25 libros de crónica negra basados en casos populares. La serie se inició con El impostor, de Javier Cercas, y continuó con Proyecto Williamson, de John Grisham, y Gomorra, de Roberto Saviano. Tras La dimensión desconocida llegarán, entre otros, La dalia negra, de James Ellroy; Una novela criminal, de Jorge Volpi; La octava víctima, de P.D. James; Los divinos, de Laura Restrepo, y Asesinato de Road Hill,de Kate Summerscale.

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