Fuente: GRADE

La última entrada del blog Lampadia.com http://www.lampadia.com/economia/la-verdad-sobre-la-concentracion-de-la-tierra se titula “La verdad sobre la concentración de la tierra”, que arranca con la siguiente afirmación “Continuamente la izquierda peruana le cuelga al agro el sambenito de que existe concentración de la tierra en pocas manos. Nada más falso.  Así lo demuestran repetidamente los censos agrarios.  Los resultados del último censo entregan una serie de resultados interesantes sobre el sector: un importante crecimiento del área agrícola y del volumen y diversificación de la producción, no están aumentando los minifundios, los propios minifundios no se empequeñecen y, por supuesto,no existe un proceso de concentración de la tierra. (subrayados nuestros)

Lo curioso es que el artículo no entrega evidencia real del censo que sustente las siguientes dos afirmaciones: (i) que el minifundio no ha seguido avanzando; (ii) que no hay un proceso de concentración de tierras agropecuarias en pocas manos.  En este análisis de los censos 1994 y 2012 miramos ambos temas y, lamento decirle a los amigos de Lampadia.com que la evidencia es totalmente contraria a sus afirmaciones.

  1. El tema del minifundio

Para saber si el minifundio se ha incrementado en la estructura agraria debemos partir por alguna definición de éste.  En una realidad muy heterogénea cualquier definición puede ser desafiada pero sustento que unidades con menos de 2 hectáreas corresponden mayoritariamente a minifundios en el caso peruano.  En el cuadro siguiente se consigna la evolución del número de agricultores de acuerdo al tamaño de sus tierras entre 1994 y 2012.

Cuadro 1.  Estructura agraria 1994-2012

Fuente: III y IV CENAGROs (INEI)

Se puede ver que para el año 2012 se han incrementado fuertemente las unidades de menos de 2 hectáreas, que pasaron de 771 mil a 1.3 millones, representando el 58% del total de unidades en 2012.   De dónde saca Lampadia.com que el minifundio no ha aumentado?.  En el propio artículo no hay una definición de minifundio y por ende no se entiende cómo pueden decir que no ha aumentado.  La verdad directa y certera es que el minifundio ha aumentado en forma vertiginosa entre 1994 y 2012, periodo en el que las unidades con menos de dos hectáreas casi se han duplicado (de 770 mil a 1.3 millones).  Los minifundios han pasado de representar el 44% de unidades al 58%.

Con respecto a otros tamaños, el segmento entre 2 y 5 hectáreas tuvo un ligero incremento entre ambos censos, pero cayó en importancia (del 27 al 22%).  Los segmentos de más de 5 hectáreas tuvieron caídas absolutas y relativas en la estructura, salvo las comunidades (campesinas y nativas) que aumentaron de 6,872 a 7,599 entre ambos censos (aunque su peso bajó de 0.4 a 0.3% del total de unidades entre ambos censos).   En conjunto, la evolución de la estructura agraria entre ambos censos indica un importante aumento en la fragmentación de la tierra y del minifundio, con una cantidad muy importante (casi 80%) de unidades agropecuarias con menos de 5 hectáreas de superficie agropecuaria.

  1. El asunto de la concentración de la tierra

Al igual que para el minifundio, el tema de la concentración de la tierra requiere de alguna definición operativa.  En ninguna parte del artículo en mención aparece tal definición, aunque pareciera que deducen que no ha aumento la concentración porque cae el número de unidades con más de 100 hectáreas.  Pero aún si esto ocurriera, es posible (y probable) que la concentración de tierras haya aumentado porque lo que se debe analizar es cuánto de la tierra total está bajo el control de las unidades agropecuarias, que es lo que hacemos a continuación.

Debido a que existe una gran heterogeneidad en la calidad y potencial productivo de la tierra en el país es preciso generar algún tipo de patrón de comparación entre unidades en función a la distinta capacidad productiva de ésta. Para esto tomaremos en cuenta en dónde se encuentra la superficie agropecuaria y cuál es el uso de esa tierra, para convertir toda la superficie agropecuaria a “tierra equivalente bajo riego en costa”.  Para esto se usarán los siguientes coeficientes[1]:

Cuadro 2.  Equivalencia en distinto tipo de tierras agropecuarias[2]

 La estructura de distribución de la superficie agropecuaria general y luego de la conversión en superficie bajo riego de la costa en 1994 y 2012 se presenta en el gráfico siguiente.

Gráfico 1.  Distribución de la tierra entre ambos censos

 Fuentes: Censos agropecuarios 1994 y 2012, INEI

Se puede ver que la distribución de la superficie agropecuaria sin ajustar es extremadamente desigual, con el 1% de unidades concentrando más del 70% del total mientras el 50% de agricultores sólo tiene un 2.5%.  Además, dicha concentración aumentó entre 1994 y 2012, pasando el 1% de unidades de tener 70% de la tierra a 76.4%, mientras el 50% inferior redujo su participación de 2.5% a sólo 1.5%.  Cabe señalar que esta imagen no refleja bien el nivel de concentración de la tierra por el tema de la distinta calidad.

Cuando se aplican los coeficientes de conversión a la superficie agropecuaria descritos anteriormente, la imagen cambia en forma importante en cuanto a concentración extrema (del 1% superior), como se puede ver en el gráfico de la derecha, donde se “aplana” un poco la distribución.  No obstante, también se observa un fuerte aumento en la concentración de la tierra equivalente entre 1994 y 2012, ya que  el 1% pasó de poseer el 26% al 48% del total de tierra equivalente, mientras que el 50% con menos tierra bajó de 8.1% a sólo 4% del total de tierra equivalente.

Una variante importante para evaluar la distribución de la tierra es considerarla sin las unidades colectivas (comunidades campesinas y nativas).  En el gráfico siguiente se presenta la distribución excluyendo a las unidades colectivas.

Gráfico 2.  Distribución de la tierra excluyendo tierras colectivas

  Fuentes: Censos agropecuarios 1994 y 2012, INEI

Se puede ver (izquierda) que en cuanto a tierra agropecuaria sin ajustar, la distribución es mucho menos desigual que al excluir a las tierras de unidades colectivas, aunque con un aumento de la participación del 1% superior desde 17 a 25% entre 1994 y 2012 y caída para el 50% inferior.  No obstante, cuando se ajusta la superficie a tierra equivalente (derecha) se puede ver que entre 1994 y 2012 se ha generado un fuerte proceso de concentración en el 1% superior, que ha pasado a controlar el 40% (versus 20% en 1994).  Igualmente, el 50% inferior ha tenido una caída de 9 a 4.8% entre ambos periodos, y el grupo entre 50 al 90% tuvo una fuerte caída desde 38.5 a 26.5%, denotando un mayor desigualdad en el acceso a tierra equivalente entre ambos periodos censales.

En cuanto a las formas jurídicas del 1% superior de tierra equivalente, en el gráfico siguiente se puede ver que son las sociedades anónimas (SAC y SAA, sociedades anónimas cerradas y abiertas respectivamente) las que más se han incrementado en superficie en este segmento, especialmente aquellas ubicadas en la costa peruana (panel de la derecha en siguiente gráfico).

Gráfico 3.

 Fuentes: Censos agropecuarios 1994 y 2012, INEI


  1.  En conclusión: aumentó el minifundio y la concentración de tierras

En conjunto, la evidencia de la evolución de la estructura agraria en el Perú en las últimas dos décadas indican que se ha generado un proceso de polarización en el acceso a la tierra en los dos extremos: minifundios y latifundios. Al margen de la posición política o ideológica de los que analizan esta realidad, lo cierto es que bajo cualquier definición razonable de ambos términos el proceso está claramente en curso. Lo importante es iniciar un debate serio sobre si deseamos que este proceso se siga profundizando o pensamos medidas y reformas que reviertan una tendencia que ya anteriormente en nuestra historia terminó en tomas de tierras, lucha campesina y reforma agraria. De nada sirve hacer como el avestruz que no quiere ver la realidad.

[1] INEI-ORSTOM (1998). Estructura y Dinámicas del Espacio Agropecuario. III Censo Nacional Agropecuario 1994.

[2] No existe tasa de conversión para montes y bosques, se aplica una tasa referencial.

Publicado 11th February 2015 por Eduardo Zegarra

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