Fuente: La República

Según estudio internacional. Pierden oportunidades de concluir la escuela, se convierten en madres y son vulnerables a la violencia doméstica. Recomiendan plan de educación sexual con enfoque de género y de prevención del embarazo temprano.


Problema social. El Estado debe tomar acciones urgentes, según estudio que es coordinado internacionalmente por la Universidad de Oxford.

En el Perú, hay adolescentes que empiezan la convivencia desde los 13 años. La mayoría son mujeres que viven en condición de pobreza y dejan su hogar a la espera de mejores condiciones de vida. Sus parejas, en algunos casos, les prometen protección, alimentación, estudios y otras necesidades que su familia no podría cubrir; sin embargo, terminan en una situación similar a la de antes: sin oportunidades.

Así lo revelan los resultados preliminares del estudio cualitativo “Matrimonio, convivencia y paternidad temprana en Perú, Etiopía, India y Zambia” (YMAPS, por sus siglas en inglés), para el cual se entrevistó a 34 adolescentes peruanos (28 mujeres y 6 hombres) de Villa María del Triunfo (Lima), Sullana (Piura) y Pangoa (Junín)5.000

Estos distritos fueron elegidos porque reportan el mayor número de jóvenes que experimentaron la convivencia o maternidad tempranaen el estudio global ‘Niños del Milenio‘, el cual hace un seguimiento al desarrollo de más de 3 mil niños desde el 2002. Ambas investigaciones en el Perú están a cargo de Grade(Grupo de Análisis para el Desarrollo).

La mitad de los entrevistados comenzó la convivencia antes de los 18 años, muchas son mujeres que abandonaron los estudios, vivieron relaciones opresivas con sus padres, y, luego de mudarse junto a sus parejas, quedaron embarazadas. “Durante esta convivencia, hay una reproducción de roles de género tradicionales: el hombre cumple el rol proveedor y la mujer tiene que quedarse en el hogar para ser la cuidadora de la pareja y, luego de ser madre, la de los hijos. Tiene una capacidad muy limitada en el hogar. Solo se dedican a cuestiones domésticas pequeñas. Los hombres son los que toman las decisiones ‘importantes’, según dicen”, explica Vanessa Rojas, investigadora adjunta en Grade y coordinadora del componente cualitativo del estudio ‘Niños del Milenio‘.

Este es el caso de ‘Yolanda‘, hoy de 24 años, cuyo violento padre la obligó a abandonar el colegio en cuarto de media porque “igual se iría con un hombre“. Así, a los 16 años, comenzó a convivir con su pareja, quien le prometió que recibirá educación superior. Pero nada de eso pasó. “No puedo estudiar, no puedo salir sola, tener celular, ni ver a mi familia”, dijo la joven a los investigadores en Sullana. Por ahora solo quiere cuidar a sus dos hijos. Hacia el futuro, le gustaría culminar sus estudios, pero para eso –dice– deberá separarse de él. ‘Yolanda‘ no tiene recursos económicos, ni redes familiares. Se siente sola.ura que casi 70% de damnificados por aniego aceptó pago de indemnización

En cada distrito estudiado, por lo menos había dos casos de inicio de convivencia entre los 13 y 14 años. Lo más común es que esto se dé entre los 15 y 17.

En Pangoa (área rural), la condición de pobreza de las menores y el abandono de sus estudios básicos las empuja a vivir con jóvenes mayores hasta por 10 años. Luego quedan embarazadas y se convierten, además, en las más vulnerables ante la violencia física.

Tanto en este distrito como en Sullana hay más casos de menores que dejan la escuela. En Lima, en cambio, la convivencia se da más tarde, entre los 18 y 19 años, y el embarazo es una de las causas.Educación sexual

En esa línea, la Adjunta para la Niñez y Adolescencia de la Defensoría del PuebloMatilde Cobeña, exhorta al Estado a implementar el plan de prevención de embarazo adolescente. “Si bien existe libertad sexual adolescente a partir de los 14 años con consentimiento, hay que garantizar que se prevenga el embarazo. Las cifras no se mueven desde los últimos 10 años y se concentra en la población adolescente de la selva”. Queda mucho por hacer.PUEDES VER Lima: Balean a colombiano y a venezolano en la puerta de una discoteca

Defensoría del Pueblo solicita garantizar consejería a menores

Los seis varones que participaron en el estudio comenzaron a convivir desde los 18 años.

Los entrevistados ahora tienen entre uno y 4 hijos.

Las parejas de las jóvenes son del entorno comunitario o del colegio. En Sullana, pueden ser trabajadores que transitan cerca de los colegios. En Pangoa, se conocen durante la jornada de trabajo. En Lima es variado.

Muchos hombres comenzaron a convivir por temor a una denuncia“, dice Rojas. Las mujeres, se arrepienten de haber tomado esa decisión.

La Defensoría pide al Gobierno garantizar la consejería adolescente y servicios diferenciados en los centros de salud.

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