Fuente: France 24

Asentamiento informal en Lima, Perú.
Asentamiento informal en Lima, Perú. McKay Savage / Wikimedia

El caso de una mujer que agredió a una trabajadora de obras por sus rasgos en la región de Arequipa, al sur de Perú, puso de manifiesto una cifra: 53% de los peruanos considera que los ciudadanos son racistas.

En la región de Arequipa, al sur del país, una mujer conducía por una carretera en la que se estaban haciendo obras. Sin embargo, la circulación en esta zona estaba cortada. Es lo que le intentó explicar una trabajadora que tenía a cargo controlar el tránsito en esta parte para la seguridad de los transeúntes y conductores.

La discriminación en varios niveles en la sociedad peruana

El abogado Wilfredo Ardito explica que el racismo en Perú va acompañado algunas veces del clasismo. “En el caso de la conductora y de la trabajadora, la reacción es aún mayor. Porque es dirigida a una persona que realiza un trabajo supuestamente más humilde y que por ser ‘pobre’ considera que puede ser maltratada”.

Unos días antes del hecho ocurrido en Arequipa, ocurrió otro, esta vez en Lima. Una mujer, miembro del Club Regatas de Lima, una asociación fundada en abril de 1875 en la que los miembros pagan para beneficiarse de ciertas actividades deportivas, publicó un post en Facebook en el que explicaba su indignación por el hecho de que las niñeras estaban sentadas con los niños:

“Las nanas entran al club a trabajar, no tienen derechos, tienen obligaciones y si sus patronas quieren que usen el club como invitadas pues que paguen como hacemos el resto  cuando queremos llevar un invitado”.

Para la antropóloga Karina Pacheco existe una idea distorsionada de lo que significa “tener educación”.

“Tenemos esta idea esquizofrénica, enfermiza, de que si hemos pagado el colegio, la universidad o un club más caro, eso nos hace ser una persona más racional, cuando no es así y se reproducen actitudes arcaicas, ridículas. Creemos que quitarle derechos a las personas nos da poder. Es como cuando la gente compra un auto. Al tener ese poder adquisitivo, lo muestra conduciendo, y siente que puede atropellar los derechos de cualquier persona”.

Pacheco analiza además una cuestión de género en este tipo de discriminación. ““Las mujeres sufren más del racismo porque se sobreentiende que la mujer debe ser callada. Como en el caso de Arequipa. Allí se nota toda como la amargura que tiene la agresora, salta contra esta otra mujer que ve vulnerable y que vale menos porque es alguien que trabaja a pie y en un lugar público”.

La discriminación, un delito poco conocido en Perú

En Perú, en el año 2000, se incorporó en el Código Penal la aprobación de la Ley contra Actos de Discriminación.

“Entre enero 2000 y junio 2018, solo existen 40 casos por procesos judiciales por delito de discriminación en todo el Perú”, dice Dante Ponce de León Echevarría, comisionado de la Adjuntía para los Derechos Humanos y personas con discapacidad de la Defensoría del Pueblo. “Este es un pedido que hicimos al Poder Judicial. Sin embargo, no obtuvimos el detalle del tipo de discriminación, ya sea por racismo, género o por ser una persona con discapacidad”, cuenta.

La posibilidad de denunciar un acto discriminatorio sigue siendo poco conocida y pocas veces las personas recurren a este derecho.

Desde la Defensoría de Perú, se reconoce que el delito tiene actualmente una mejor redacción, sin embargo, esto no es suficiente. “En 2017, el Estado peruano despenalizó la promoción de la discriminación y esto es algo que informamos a las Naciones Unidas”.

El comisionado de la Adjuntía para los Derechos Humanos explica además que una de las tareas importantes en Perú es que las municipalidades y gobiernos locales emitan ordenanzas contra la discriminación. “Por ejemplo, en Lima, solo 25 municipios, la mitad, emitieron ordenanzas contra estos actos”.

La xenofobia y el canon de belleza en América Latina

En los últimos dos años, el discurso xenófobo en Perú ganó espacio y visibilidad, por ejemplo a través de anuncios de trabajo que solicitan a alguien que no sea de nacionalidad venezolana pero también en medios de comunicación.

Un caso fue el de un candidato a la Alcaldía de Lima en octubre 2018, Ricardo Belmont, que tuvo una campaña en la que propagaba la idea de que “más de un millón de venezolanos vendrán de aquí a fin de año con todos los beneficios que los peruanos no tienen”.

“La discriminación se modifica y cambia. Hace tres años, los peruanos tenían fama de ser amables con los extranjeros. Cuando llega la migración venezolana aparece la xenofobia que también está en Ecuador, Panamá o Colombia. Entonces la discriminación es un fenómeno latinoamericano que puede ser más o menos violento en los países”, observa el abogado Wilfredo Ardito.

La película ‘Roma’, del director de cine mexicano Alfonso Cuarón, fue una de las más nominadas, en 10 categorías, en los premios Óscar de la Academia de cine en Hollywood. La película fue premiada en la categoría a mejor fotografía, mejor director y mejor película extranjera.

En ‘Roma’, el personaje central es la niñera, una joven indígena que está a cargo de los niños de una familia blanca y acomodada.  La actriz mexicana que protagoniza la niñera, Yalitza Aparicio, fue la primera mujer indígena nominada al Óscar.

A pesar de que la película no sea una denuncia directa por parte del director sobre la situación de miles de trabajadoras del hogar en Latinoamérica, Yanua Atamain, comunicadora social y activista de los derechos indígenas, reconoce que esta historia pone por fin en pantalla la realidad de muchas mujeres que se mudan de provincia a la capital en busca de un trabajo o de estudios y que son trabajadoras del hogar.

“Esta película muestra algo que no queremos ver. Se muestra un canon de belleza que no es la piel blanca tal como se nos ha querido imponer. Nos muestra la real belleza y diversidad de un país. Una riqueza”, reflexiona.

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