Fuente: El Comercio

Historia brevísima, por Richard Webb

Se adjunta comentario crítico de Bruno Seminario

“Solo en los últimos años del siglo XIX e inicios del XX se inicia un verdadero despegue que combina un crecimiento económico más diversificado con acercamientos políticos”.

Reconstruir
“Un obstáculo adicional para el desarrollo de un Estado nacional durante todo el siglo XIX fue la extrema desconexión interna del país”. (Ilustración: Giovanni Tazza).

Lo más saltante de esa reflexión fue comprender la mocedad de la nación peruana, conclusión que sorprende porque nos hemos creído nuestra propia propaganda, esa de “Perú, país milenario”. ¿Acaso no es difícil caminar por cualquier rincón del país sin tropezarse con una huaca o un huaco? Pero, buscando una explicación de las deficiencias que reclamaba Bernales, lo que interesa no es la edad de los restos arqueológicos sino el tiempo que ha existido para el siempre gradual proceso de formación cultural y nacional.

Para empezar, los casi 300 años de la Colonia fueron un período de mínima posibilidad de desarrollo político nacional, mucho menos dentro de un esquema de democracia y derechos humanos. En ese lapso, el Perú era un simple territorio, propiedad personal del monarca español, que desde España tomaba las decisiones y daba las órdenes que dirigían la vida de la Colonia. La mayor parte de esas instrucciones se dirigían al objetivo central de la propiedad colonial, la extracción de rentas en la forma de oro y plata, y del monopolio comercial. Una consecuencia de ese gobierno a distancia, severamente limitada por las demoras en la comunicación y dificultades para la fiscalización, fue la instalación del famoso “se acata pero no se cumple”, concepto hoy convertido en la informalidad que debilita y relativiza la aplicación estricta de las normas. Si bien en la Colonia se presentaban retos que podríamos considerar de carácter nacional, como el trato a la población indígena, la nación peruana y su Estado correspondiente, existían solo en forma potencial, como semillas de algarrobo que han caído en la arena y deben esperar décadas y hasta centurias hasta que una poderosa lluvia las active.

Esa activación se dio finalmente con la independencia, cuando recién puede iniciarse un proceso de desarrollo nacional en el molde de una república democrática. Pero el contexto para la nueva nación no incluía la previa existencia de un Estado nacional, mientras que, de otro lado, debía enfrentar enormes brechas regionales, raciales y económicas que debilitaban, hasta casi ridiculizar, las pretensiones del proyecto republicano. De hecho, la mayor parte del siglo fue consumido por conflictos armados y caos estatal. El intento de Manuel Pardo de forjar una nación en el molde del proyecto republicano terminó en su asesinato.

Un obstáculo adicional para el desarrollo de un Estado nacional durante todo el siglo XIX fue la extrema desconexión interna del país. Hasta fines del siglo, el Perú era un país extremadamente pequeño en población, con apenas dos millones de ciudadanos que vivían casi todos esparcidos y mayormente aislados en áreas rurales de la sierra. Incluso las pequeñas poblaciones de los valles de la costa vivían casi sin conexión entre ellas por la falta de caminos, la dificultad de cruzar desiertos y la lenta navegación. Antes de la llegada de las naves a vapor, el viaje de Paita a Lima podía demorar varias semanas. En la sierra la mayor parte de la población vivía en pequeños pueblos severamente aislados uno del otro, como ha descrito Uriel García. “La aldea es un claustro montañero donde la acción del hombre tiene un límite constreñido […]. Cada pueblo es una cueva donde el hombre vive preso”. Como bien entendió Pardo, la solución de esas separaciones físicas era una condición necesaria para la creación de una nación.

Solo en los últimos años del siglo XIX e inicios del XX se inicia un verdadero despegue que combina un crecimiento económico más diversificado con acercamientos políticos que incluyen el acceso al sufragio, la tolerancia de movimientos obreros, y una burocracia más ordenada y solidaria. El marco que hizo posible esos avances fue un salto, casi revolución, del transporte y de la comunicación. Sin embargo, pasaría gran parte del siglo XX antes de que esa nueva conexión llegara a los pequeños pueblos-claustros de Uriel García.

El avance hacia un Estado funcional está condicionado al desarrollo de camiseta, los sentimientos de solidaridad y de pertenencia que, a su vez, se refuerzan cuando se percibe un Estado que realmente representa a todos. El salto tecnológico en la conectividad producido por los caminos, el celular y el Internet están contribuyendo a crear nación, lo que a su vez facilita y apoya al Estado. Contribuye también el desarrollo del mercado, donde el éxito depende de la cooperación, de la confianza, del conocimiento del otro y del buen trato. Estamos avanzando hacia el objetivo que todos compartimos con Bernales.

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Comentario crítico de Bruno Seminario

(Bruno Seminario) Historia Brevísima del Peru según Richard Webb.

Lamentablemente Richard Webb plantea en este artículo una visión convencional de la historia del Peru . Es un postulado fundamental de la misma señalar las virtudes de la República. Un análisis más profundo hace dudar de estas virtudes.

(1) En el siglo XVIII, por ejemplo, el diferencial que existía entre el ingreso per capita de España y el Peru, fue básicamente estable. No registro ningún aumento, tampoco disminución. Cuando comparamos el ingreso per capita del Peru con el del Reino Unido , en el siglo XIX, y con el de USA, en el siglo XX, advertimos un claro deterioro.

(2) Fue la minería la actividad más importante de la era colonial? Esta es una afirmación que confunde el Peru con Bolivia. Las minas localizadas en el territorio de la Aufiencia de Lima , Peru Moderno, representaban sólo el seis por ciento del pbi. La actividad más importante de la audiencia de Lima era la Agricultura, la manufactura , el comercio y la provisión de servicios gubernamentales para toda sudamericana. En la República abandonamos estas actividades y nos dedicamos a exportar excremento de aves en el siglo XIX, Lana , azúcar y algodón en la primera mitad del XX y piedras en la segunda mitad del siglo XX.

(3) Cuando se convierte el Peru en un territorio? Es probable que en la era republicana. En el siglo xviii, la fracción de ingreso que se remitía a España no llegaba al uno por ciento del pbi; en la actualidad el ingreso que obtiene las compañías extranjeras y que remiten al exterior equivale a diez puntos del Pbi. Este indicador sugiere que el Peru se convirtió en un territorio en la era republicana.

(4) Es cierto, el crecimiento sostenido del ingreso per capita moderno se inicia a principios del siglo Xx. Es oportuno advertir , que en este mismo periodo se registra también un drástico aumento de la desigualdad regional y de la desigualdad personal. Los elevados índices de desigualdad que exhibe el Peru tienen su origen en en ese periodo y no en la colonia.

Richard omite también en su enumeración de los episodios de diversificación el que ocurrió en el Peru después del agotamiento de Potosí. Al finalizar el siglo XVII e iniciarse el siglo Xviii, la economía del Virreinato experimento una gran transformación. En este periodo aparecieron comenzaron a explotarse las primeras minas de plata, obrajes en la region de Huamanga, y centros de producción agro industrial en los valles del Cuzco y Apurimac. En la primera mitad del siglo XVII, el crecimiento de la actividad económica del virreinato igualó al de Inglaterra. Pero el hecho más importante del periodo fue el aumento que registrado en la producción agrícola , una consecuencia de la recuperación demográfica que tuvo lugar en el periodo.

(5) La conectividad de un territorio depende del desarrollo de la tecnología de transporte. Cuando uno toma en cuenta las transformaciones que experimento la misma en el siglo XIX, descubre que la Sierra sólo se convirtió en un region aislada en la era republicana. Cuando el transporte se basaba en animales la region se encontraba bien integrada Gracias a las vías de comunicación que construyeron los incas y cuyo uso continuó durante la era colonial.

Fue en la realidad durante la República el periodo donde quedó aislada la Sierra. En el siglo XIX, por la peculiar lógica que se uso a la hora de construir los ferrocarriles. Todos ellos fueron pensados con una lógica extractivista. No buscaban conectar pueblos sino facilitar la exportacion de materias primas. Esta misma lógica prevaleció con la construcción de carreteras.

En ferrocarriles, por ejemplo, se construyen basicamente tres tramos : en las costas de Lima , el ferrocarril del Sur y el ferrocarril del Centro. Estos ferrocarriles estaban aislados . Nunca hubo intento por conectarlos. Para que funcione el sur del Peru es necesario conectar la cuenca de Mantaro con los valles del Cuzc.
El ferrocarril ideal : Huanuco/Huancayo./ huancavelica/ huamanga/ andahuaylad/ Cuzco
En esa ruta se encontraban las ciudades de mayor tamaño de la Sierra.

Es curioso como en la República se olvido el papel estratégico de Huánuco en la conectividad de la Sierra. Se trata de la ciudad más importante que tiene el Peru en el segundo nodo de agrupación población – ver el mapa, que muestra los nodos de concentración territorial, para comprender el argumento. En este nodo nacen tres Ríos importantes de la Sierra: el Mantaro, el Marañon y el Huallaga, los cuales van a configurar , la actividad económica de todo el norte del Peru. En efecto, desde Huanuco se tiene un acceso inmediato al Huallaga, al Callejón de Huaylas y al callejón de Conchucos. Este circuito era una de las region es más prósperas del Peru en la colonia. Ahora, después de 200 años de República una de las regiones más pobres.

Podemos apreciar la importancia de esta región si analizamos el trazado del camino real en esa región. Es el única región que contiene una bifurcación , con una rama conectado Huaylas , y otra haciendo lo mismo con Conchucos. El objetivo era facilitar la conexión con Chachapoyas y Cajamarca, las regiones que contenían las regiones agrícolas de mayor extensión de la Audiencia de Lima. También es importante notar que de esta región parte los dos ramales de pueblos que han comenzado a ocupar el territorio comprendido entre Machu Pichu y Kuelap.