Tomado de: Mabel Barreto Quineche

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Ayuda para familias de Cerro de Pasco: Hace años conocí una familia cerropasquina. El padre era minero, claro. La madre falleció de cáncer, el padre de algo parecido. Los hijos e hijas migraron, primero de ciudad y después de país. Estas enfermedades probablemente no hubieran llegado a sus vidas, dejándoles huérfanos, si no hubieran vivido siempre en Cerro de Pasco. Ellos se salvaron porque dejaron atrás esta ciudad. Pero los niños y niñas de quienes hoy siguen viviendo ahí no se salvaron. Estas criaturas tienen hoy enfermedades como leucemia, cáncer y otras que no deberían tener. El plomo y arsénico que impregna el aire que respiran todos los días los está matando. La mina, el origen de sus males, no va a desaparecer. El capitalismo salvaje así lo ha decidido. La empresa minera Volcan sigue y seguirá sacando mineral todos los días del tajo enorme que ha abierto en Cerro de Pasco, de donde emanan estos mortales minerales para los pobladores. Hace 8 años hasta se dio una ley -la ley 29293- para lograr la reubicación de los cerropasquinos. Pero nada pasó. Hoy, como hace meses, un grupo de familias de este pueblo realmente maldito están en Lima exigiendo, demandando, clamando por su reubicación. Llegaron con lo puesto. Necesitan nuestra ayuda. Ya la empresa y hasta ahora el Estado les han dado la espalda. Nosotros no, por favor. Ayudémosles.