Tomado de:  Lenin Nazario Matencio

KEIKO Y SUS ALIADOS VS VIZCARRA Y SUS ALIADOS.

Sus contradicciones se deben a que ha llegado el momento del sálvese quien pueda, ya que ambos bandos están relacionados con los dos últimos escándalos de corrupción -lava jato y lava juez- (aunque siendo francos y justos, el fujimorismo está más sumergido en las pestilencias) Por eso se disputan el control del Poder Judicial y el Ministerio Público.

Todo indica que esas contradicciones entre las derechas -ejecutivo y legislativo- terminarán: la mayoría fujimorista necesitaba que Vizcarra se ponga “firme” ante su negativa de aprobar las reformas que planteó en su mensaje a la nación de 28 de julio. El gobierno está utilizando las supuestas reformas para generar un aire de proactividad, así logra apaciguar a los descontentos. Ya le dieron la confianza y todo indica que van aprobarlas todas. ¿Y ahora, qué?

AMBOS BANDOS ESTÁN DE ACUERDO CON EL NEOLIBERALISMO.

A pesar de aparentar que están en bandos opuestos, hay cuestiones en las que si están muy de acuerdo: en mantener el modelo económico neoliberal impuesto en el Perú en la dictadura fujimorista. Por eso, no existen contradicciones cuando se atenta contra los derechos de los trabajadores; por ejemplo, el ejecutivo acaba de eliminar hace unos días la posibilidad de las negociaciones colectivas sobre los salarios en el sector público (los profesores, médicos y demás trabajadores no podrán negociar sus salarios a través de sus sindicatos). Los fujis no han dicho ni pío.

TEMAS CLAVES QUE NOS AYUDARÁN A ESCLARECER QUIÉN ES QUIÉN:

Son tres temas, los que están siendo impulsados por el sector empresarial (CONFIEP) y sus loros, sus agentes a través de medios afines:

1- La reforma tributaria: las empresas pretenden seguir disfrutando de las exoneraciones y devoluciones tributarias. Quieren seguir con la evasión y elusión tributarias, no quieren controles para ellos, pero si piden que se amplie la base tributaria hacia los informales, es decir a los sectores mas desfavorecidos. Con respecto a las deudas de las grandes empresas (mineras, bancos, etc.) Con el Estado, no quieren pagarlas (muchas de ellas están judicializadas con la ayuda de los grandes buffet de abogados limeños). 2- La ley de hidrocarburos, que con el impulso del fujimorismo se pretende aprobar una medida que atenta contra las comunidades indígenas, flexibiliza los estándares ambientales, prácticamente quita toda autoridad al Ministerio del Ambiente favoreciendo al Ministerio de Energía y Minas con respecto a las desiciones definitivas sobre algún proyecto. En otras palabras, buscan allanar el camino para favorecer a las grandes industrias extractivas (mineras y petroleras). 3- La reforma laboral. Según los apologistas neoliberales (incluido Carlos Oliva, “el ministro que dice estupideces” según Pedro Francke), el mercado laboral peruano es muy rígido y lo que se necesita es flexibilizarlo; o sea quieren más facilidades para despedir a los trabajadores arbitrariamente y sin ninguna compensación ni algún reconocimiento de sus derechos, porque ahora, dicen, es muy costoso despedir a alguien.

El gobierno de Vizcarra es la continuación de los neoliberales que hemos tenido antes con Toledo, García, Humala y PPK. Por eso tienen a un neoliberal que es un agente de la banca privada como ministro de economía. No sé cómo permanece aún en su puesto, el ministro de trabajo Christian Sánchez (al que la hoy referente de los caviares y demás progres, Rosa Maria Palacios, tildó de “rojo” y todo por haber defendido a los sindicatos de trabajadores durante años).

¿ENTONCES?

Aquél que cuestiona todo lo que acabo de mencionar, está buscando realizar cambios mínimos pero que tendrían más efectos en el desarrollo del país, que las “reformas” judiciales y políticas planteadas por el ejecutivo al congreso; de las decisiones que tomen frente a esos dos temas, se verá si quieren salir mínimamente de la lógica neoliberal o si quieren seguir sosteniendo la economía exportando piedras, y como es lógico manteniendo en el atraso al país. Porque, es lo que somos, un país sumido profundamente en el atraso y la mediocridad. O, como se pregunta Hildebrandt, ¿Qué es un país que se siente tigre económico pero que tiembla cada vez que bajan el oro y el cobre?.