Fuente: La República

Esa es la razón por la que Fuerza Popular buscará apoyar la reforma.

Es imposible adelantar el desenlace de la confianza planteada por el presidente Martín Vizcarra al congreso, pues esta historia aún está por ser escrita con un resultado que no está predeterminado y que dependerá de las decisiones de cada uno de los principales actores políticos.

Empezando por el presidente Vizcarra, quien anteanoche avanzó en el rayado de la cancha para enfrentar la profunda y antigua corrupción judicial y política que existe en el país con el planteamiento de una confianza a un congreso que dio todas las señales de no querer avanzar en la misma y hasta de proteger a corruptos.

Vizcarra ha mostrado, luego de los primeros cien días de su presidencia, liderazgo para responder a esta crisis. Al inicio, cuando salieron los primeros audios, poniéndose en contra de esa corrupción mientras FP la apañaba, como Luis Galarreta que decía que era un chuponeo ilegal.

Y mientras FP perseguía a periodistas y fiscales que destaparon esa inmundicia, Vizcarra fue construyendo una agenda en base a defenderlos, a recoger el clamor popular por una reforma apoyando las marchas contra la corrupción, y convocando a expertos como los de la comisión Wagner, lo cual se plasmó en el mensaje del 28/7 en el que convocó a un referéndum sobre iniciativas específicas.

La respuesta de FP fue darle largonas a la reforma, menospreciar la importancia de la misma, y hacer alarde de su fuerza en el congreso como pretexto para seguir haciendo lo que le venga en gana en función del interés particular de Keiko Fujimori.

El resultado para ella ha sido desastroso: su aprobación ciudadana se pulverizó, su prestigio en ámbitos como el de la inversión se demolió, y su partido se desnudó, para quien todavía lo dudaba, como una banda en contra de los intereses de la gente.

El domingo, el presidente Vizcarra le volvió a ganar la iniciativa al congreso de FP planteando la confianza que, súbitamente, por el miedo a perder el sueldo, los ha puesto a trabajar en la reforma como quien se pone a estudiar, con desesperación, un día antes del examen tras tontear todo el año.

Pero sería ingenuo pensar que FP quiere apoyar en realidad la reforma político-judicial. Solo la aprobará por estar contra las cuerdas y en el foco de la indignación ciudadana, pero, apenas se recupere, va a querer seguir petardeándola, usando todas sus armas. Desde su fiscal-huachimán de la nación, su comisión lava jato, y lo que puedan, con el fin de darle el vuelto a Vizcarra apenas pueda, pero siempre, como todo ganapán, asegurando la chamba.

 

Acceda a la versión original en este enlace