Fuente: La República

Trago amargo

La fuerza Nº 1 debe acortar los plazos, sin violar el debido proceso, para poner al vocal Hinostroza ante la justicia.

El fiscal de la Nación presentó ante el Congreso de la República la denuncia constitucional contra César Hinostroza y otros exmiembros del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) por los delitos de cohecho pasivo específico, patrocinio ilegal y tráfico de influencias. Esta denuncia será derivada a la subcomisión de Acusaciones Constitucionales del Legislativo, el mismo que inició el 13 de julio el procedimiento contra el grupo de funcionarios involucrados en los audios revelados desde el 7 de julio.

Esta acusación está en proceso, aunque es evidente el esfuerzo del fujimorismo de ir con pies de plomo, a diferencia de la actitud diligente que tuvo para retirar a Kenji Fujimori y otros dos congresistas aliados luego de los audios grabados por el congresista Moisés Mamani, en marzo pasado.

Fuerza Popular tendrá que acusar constitucionalmente a Hinostroza de acuerdo con lo dispuesto en los artículos 99º y 100º de la Constitución y 89º del Reglamento del Congreso. La denuncia contra Hinostroza y sus socios fue presentada a pocos días de la difusión de los primeros audios, a iniciativa de varias bancadas. Fue admitida por la subcomisión de Acusaciones Constitucionales. Esta demanda fue elevada a la Comisión Permanente que, a su vez –conforme al procedimiento establecido–, le concedió un plazo de 15 días a la subcomisión para investigar. Los plazos con los que se desenvuelve el fujimorismo hacen presumir que la acusación contra Hinostroza se aprobaría a fines de agosto. Si quisiera, la mayoría parlamentaria podría acortar estos plazos sin vulnerar el debido proceso.

Hinostroza ha empezado a jugar con la información que lo vinculan a estas actividades ilegales, una de las cuales es la cita que planeaba tener con la llamada “Señora K” de la “Fuerza número uno”, que para la mayoría de peruanos es Keiko Fujimori. En busca de la impunidad, Hinostroza, y a pesar de haber prometido que lo haría, no quiso revelar la identidad de la “Señora K” ante el fiscal de lavado de activos José Domingo Pérez Gómez, aunque ante la prensa reconoció que la “Fuerza número uno” es Fuerza Popular.

Es clara la estrategia de Hinostroza, que en lo posible intenta presionar a Keiko Fujimori, la jefa real de la bancada, para que se rechace la acusación constitucional. Si este sería el mejor escenario para él, tampoco descarta que la presión de la opinión pública y del Gobierno obligue al fujimorismo a acusarlo, pero reduciendo los cargos en su contra a infracciones menores, de modo que su caso no prospere en la Fiscalía y el Poder Judicial.

Al haberse iniciado las detenciones de las redes ilegales que medran con la administración de justicia, es nefasta la imagen de que varios miembros de esa red se encuentran en prisión, pero no el personaje más encumbrado, y probablemente el jefe de esta trama. Muy a su pesar y ante la vigilancia irritada de los peruanos, la Fuerza Nº 1 no tiene más remedio que ser diligente para poner al cuestionado a disposición de la justicia.

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