Fuente: La República

La reacción del fujiaprismo a la corrupción en la justicia.


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Los audios que se están difundiendo no solo confirman la putrefacción de la justicia sino, principalmente por su vinculación con la política, que esta constituye casi un mecanismo de gobierno basado en la corrupción que se está desmoronando al haber sido desnudado, que es lo que explica la reacción violenta y ridícula, llegando a sugerir hasta un golpe de estado, por parte del fujiaprismo.

Estos audios revelan cuán embarrados están varios políticos, como el congresista Héctor Becerril, que son operadores de una plataforma viciosa para defender y tramitar los intereses de líderes políticos como Keiko Fujimori o Alan García.

Esto explica, a su vez, la reacción tan violenta como ridícula por parte del fujiaprismo –con sus propios congresistas, fujitrolls y ‘periodistas’–, con una combinación de pánico con insidia, debido a que, no obstante haber liquidado a sus principales rivales políticos de turno, lo que se les está desmoronando no es solo un esquema mafioso que tiene como eje al sistema judicial, sino una forma de control político y de gobierno.

Sus ataques apuntan, primero, a cuestionar la legalidad de la interceptación telefónica de jueces, políticos y consejeros del CNM, lo cual es absurdo pues esta fue pedida por una fiscal y aprobada por un juez en una investigación por narcotráfico.

Segundo, atacar al periodismo que revela esta inmundicia, utilizando su influencia en los ámbitos del congreso, el poder judicial y el ministerio público, haciendo el papelón de hasta exigir la revelación de sus fuentes.

Tercero, cuestionar la respuesta del presidente Martín Vizcarra al escándalo de la constatación de que el sistema judicial peruano es una pocilga, y especialmente a la designación de una comisión presidida por el embajador Allan Wagner para producir un esquema general de reforma.

Cuarto, amenazar hasta con un golpe de estado por todo lo que viene ocurriendo, como lo hace el juez fujimorista Javier Villa, entre otros.

El fujiaprismo y sus satélites están desesperados porque sienten que se está desmoronando la plataforma de poder que estaban construyendo al desnudarse su engranaje mafioso.

Y lo que más les molesta en el momento actual es que el presidente Martín Vizcarra no esté actuando como el rehén que el fujiaprismo creyó que tenía para respaldarlos.

Están perdiendo poder, sin duda, pero como toda mafia herida, la combinación perniciosa del congreso, PJ, MP y CNM, va a defenderse atacando incluso hasta la desestabilización de la frágil democracia peruana.

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