Tomado de: iagua

Teresa Ribera liderará un ‘superministerio’ de Cambio Climático, Medio Ambiente y Energía

Teresa Ribera liderará 'superministerio' Cambio Climático, Medio Ambiente y Energía
Teresa Ribera en una entrevista para iAgua Magazine (Foto: González Cebrián)

Teresa Ribera será la encargada por Pedro Sánchez de liderar un nuevo Ministerio que englobará las áreas de Cambio Climático, Medio Ambiente y Energía y cuya denominación podría ser Transición Ecológica o Transición Energética y Medio Ambiente.

 

Secretaria de Estado con Zapatero

Teresa Ribera era hasta el momento directora del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales (IDDRI), con sede en París desde junio de 2014; instituto con el que venía colaborando desde septiembre de 2013.

Es funcionaria excedente del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado, licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y diplomada en Derecho Constitucional y Ciencia Política por el Centro de Estudios Constitucionales.

Ha sido secretaria de Estado de Cambio Climático entre 2008 y 2011, directora general de la Oficina de Cambio Climático entre 2004 y 2008 y ha ejercido, con anterioridad, diversos puestos técnicos en los ministerios de Fomento y Medio Ambiente.

Es miembro de distintos consejos asesores entre los que destacan el consejo de Liderazgo Global de la United Nations Sustainable Development Solutions Network (UNSDSN), el consejo asesor global en cambio climático del World Economic Forum (WEF), y el de la iniciativa Momentum For Change de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático (UNFCCC); pertenece al consejo internacional del BC3, al consejo asesor del Institut pour la Recherche du Développement (IRD) y a los patronatos de Fundipax y la Fundación Alternativas.

Así piensa Teresa Ribera

En una reciente entrevista concedida a iAgua y publicada en iAgua Magazine 18Ribera hacía referencia a su llegada a los temas relacionados con el cambio climático:

“Llegué al cambio climático por casualidad y aquí me quedé. Soy funcionaria por vocación, convencida de que desde las administraciones se puede mejorar la vida de las personas. Me pidieron que participara en el grupo de trabajo europeo sobre el régimen de cumplimiento del Protocolo de Kioto, y a partir de ahí fui descubriendo la trascendencia que el cambio climático tiene en nuestras vidas y los enormes desafíos que tenemos por delante. Después trabajé en muchos aspectos técnicos en la Oficina de Cambio Climático, tuve el privilegio de ser su primera Directora General y posteriormente Secretaria de Estado de Cambio Climático. Todos esos años me permitieron entender bien la dinámica internacional y doméstica, las conexiones entre actores y con otras agendas como la energética, la científica, la biodiversidad, la económica y empresarial, la social… Ahora hace cuatro años que trabajo como directora de un think tank francés especializado en desarrollo sostenible, dedicado a reflexionar y proponer cómo seguir avanzando en asuntos tan importantes como clima y cambio de modelo energético, protección de la biodiversidad y promoción de sistemas agrícolas sostenibles, océanos y gobernanza de la sostenibilidad. Mi función es acompañar a los equipos en la selección y análisis de los temas y perspectivas más relevantes y contribuir a la divulgación de las propuestas.

Ribera contestaba así a una pregunta sobre las principales lecciones aprendidas en materia de agua durante su etapa como Secretaria de Estado:

Hay dos lecciones clave: la primera es que no se puede hacer demagogia con el agua; y la segunda es anticipar, anticipar y anticipar.

Creo que fueron los años en los que se hizo patente el inmenso error que supone hacer demagogia política con el agua. Es un bien escaso y precioso y considerar que la oferta de agua ha de ser gestionada para satisfacer una demanda sin límite es irreal. Los problemas del agua son muchos y variados, algunos asociados a los impactos del cambio climático, los más a malas prácticas, a abusos, a deficiencias y pérdidas en las infraestructuras de transporte. Mis colegas intentaron cumplir con los requerimientos de la Directiva Marco del Agua, pensar en términos ecológicos y de gestión de la demanda, asegurar la posibilidad de tener aportaciones adicionales vía desaladoras e impulsar los planes de saneamiento, depuración y eficiencia en el regadío. No siempre todos veíamos las cosas del mismo modo y no siempre era fácil llegar a una conclusión compartida.

Nada es perfecto todavía y algunas cosas han empeorado. Las presiones para lograr mayores volúmenes de trasvases, el atractivo de obras con poco sentido o la poca racionalidad con la que se abordan muchos de estos debates siguen siendo dificultades importantes por resolver. Confío en que el mensaje principal haya llegado a todas partes y no cometamos el error de volver a creer ingenuamente en el crecimiento ilimitado del consumo.

España debe contar con escenarios hidroclimáticos; debemos esforzarnos por evaluar y planificar correctamente, por mantener su valor ecológico, reducir drásticamente las aportaciones de contaminantes, hacer un uso eficiente, depurar y reciclar adecuadamente, mejorar su política de precios y recuperación de costes y asegurar, a través de técnicas como la desalación, la posibilidad de disponer aportaciones extraordinarias para supuestos de necesidad.

Y apuntaba a las medidas más importantes para mitigar el efecto del cambio climático en la disponibilidad de agua:

El agua es uno de los elementos críticos en escenarios de cambio climático, tanto por lo que afecta a la disponibilidad del recurso en sí mismo, en calidad y cantidad; como por la incidencia indirecta que ejerce en otros muchos aspectos: impactos en ecosistemas, en sistemas agrarios, en infraestructuras construidas…

Genera un efecto en cadena: físico y químico en primer lugar; en los ecosistemas a continuación y en las estructuras económicas y sociales inmediatamente después.

Todavía no sabemos bien cómo puede afectar el cambio climático al régimen de lluvias. ¿Lloverá menos o lloverá más? Sí sabemos que puede llover más o menos lo mismo en promedio pero repartido de forma distinta… lluvias torrenciales seguidas de grandes sequías, por ejemplo. Sabemos también que el incremento de la temperatura altera las variables de evaporación y de consumo. Sabemos que puede verse afectada la disponibilidad y la demanda y sabemos que pueden producirse tensiones en torno al acceso al agua o grandes catástrofes consecuencia de inundaciones o grandes tormentas. Por tanto, nos conviene entender, observar y anticipar; preparar las infraestructuras adecuadas para un uso eficiente, para resistir parámetros climáticos distintos, a veces extremos.

Los objetivos del nuevo Ministerio de Cambio Climático, Medio Ambiente y Energía

Con este Ministerio, el nuevo Ejecutivo afrontará entre otras cuestiones el cumplimiento de los compromisos de España adoptados con la ratificación del Acuerdo del Clima de París, la política de cambio climático, la transición energética, la descarbonización de la economía, así como la política ambiental de agua, biodiversidad, meteorología y costas, entre otras competencias.

Una de las tareas pendientes que deja el equipo de Rajoy es la Ley de Cambio Climático, cuyo texto estaba prácticamente ultimado después de un año de elaboración entre el departamento de García Tejerina, el de Energía, Turismo y Agenda Digital que dirigía Álvaro Nadal, y el de Economía, Industria y Competitividad con Rafael Escolano.

Esta decisión supone la recuperación del departamento de Medio Ambiente separado de las políticas de agricultura, pesca, alimentación y medio rural.

Fue el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero quien fusionó en 2008 este área con las de Medio Rural y Medio Marino, con Elena Espinosa a la cabeza. Después, Mariano Rajoy, puso al frente de esta cartera en diciembre de 2011 a Miguel Arias Cañete, como Ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

En el cargo le sucedió en abril de 2014 Isabel García Tejerina, quien en la legislatura de 2016 pasó a ser ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

Bendición de las organizaciones ecologistas

Las ONG ambientales calificaban a Teresa Ribera, horas antes de confirmarse su nombramiento, como la candidata más preparada para el puesto.

El coordinador estatal de Ecologistas en Acción, Francisco Castejón, afirmaba que el nombramiento de Ribera sería una “buena noticia”, porque es “sensible” a los temas ambientales y “muy competente”. “Con ella, aunque no está claro que la correlación de fuerzas en el Congreso permita grandes cambios, al menos la cosa no iría a peor”, manifestaba.

Por su parte, el secretario general de WWF, Juan Carlos del Olmo, consideraba que “pocas personas podrían conjugar su visión” y valoraba su experiencia como secretaria de Estado; su visión internacional “única en España” y el hecho de que ha trabajado con Pedro Sánchez en el diseño de la transición energética.

“Es respetada por todos los sectores y creo que sería un buen comandante para este barco. Es idónea para dar un giro y cuenta con el suficiente apoyo de su partido para hacer cambios necesarios con gran respaldo”, ha sentenciado.

En la misma línea, la directora ejecutiva de SEO/BirdLife, Asunción Ruiz manifestaba que se abre una nueva etapa en la democracia en la que espera que España se sitúe en la vanguardia de la lucha contra el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y el medio ambiente. Ruiz valoraba positivamente la capacidad de Teresa Ribera “para trabajar en cambio climático” y tendía la mano al nuevo Gobierno para que la transición ecológica sea una realidad.

 

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