Fuente: PuntoEdu – PUCP

¿Cómo la tecnología transformará la educación universitaria? En la PUCP, cada vez es más común ver cursos de distintas disciplinas que integran herramientas tecnológicas, como las apps, la robótica, entornos digitales (realidad virtual y aumentada) y el uso de las redes sociales como vías de enseñanza.


Fotos: Gabriel Alayza

 

En los años 80, la serie animada El inspector Gadget (también conocido como Truquini) brindó una mirada –en ese entonces futurista– de lo que hoy es nuestra realidad. En esta ficción, uno de los personajes, Penny, sobrina del inspector, aparecía siempre con una especie de ‘libro’ electrónico en la mochila (similar a un Ipad o laptop) con el cual realizaba diversas acciones, desde videollamadas hasta el uso de una extensa base de datos para solucionar problemas (similar a internet) e incluso controlaba las funciones de otros gadgets.

En tiempos de tiza y pizarra verde era difícil imaginar que dichas actividades ‘mágicas’ serían indispensables para la realización de nuestras labores académicas, administrativas e investigativas en un entorno como la Universidad.

El informe Horizon 2017, elaborado por New Media Consortium y la Educause Learning Initiative, ha señalado la necesidad de continuar con el impulso de estrategias de aprendizaje vinculadas a los dispositivos móviles como una de las recomendaciones a implementar en el corto plazo.

El concepto de mobile learning surge con el objetivo de aprovechar celulares, smartphones y laptops, tecnología omnipresente en la cotidianeidad, para desarrollar estrategias de enseñanza-aprendizaje en la educación superior. “Los dispositivos móviles se han convertido en portales de acceso y entrada a entornos de trabajo y de aprendizaje personalizados que facilitan la exploración de nuevos temas al ritmo de cada usuario”, señala el resumen de este reporte, elaborado por el Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado del Gobierno de España.

Esto es solo el inicio de lo que se viene: la transformación de la educación debido a su integración con la tecnología. “Yo creo que la tecnología va a marcar un antes y un después en muchas cosas. Cuando la escritura apareció, cambió todo. Apareció la impresión de textos y eso transformó todo. Ahora la cultura del texto impreso va a subordinarse a una cultura digital. Será otra forma de expresión cultural de la humanidad con incalculables dimensiones de impacto ante las cuales nos podemos preparar y que, sin duda alguna, van a transformar a las personas”, dijo el Dr. Julio del Valle, director del Instituto de Docencia Universitaria (IDU).

“El cambio es cada vez más vertiginoso. En los últimos 10 años, un elemento determinante es el uso y expansión de internet. Y en los últimos tres años, se han insertado elementos, como la impresión en 3D, la inteligencia artificial y la robótica, que ingresan al ámbito de la formación universitaria. Todavía estamos en una fase inicial de implementación. No hemos observado cómo estas herramientas van a transformar los procesos de aprendizaje en los profesionales educados de esta manera”, expresó el Mg. José Llaullipoma, docente del Departamento de Educación y especialista en tecnologías de la información para la educación.

ESTRATEGIAS PUCP

La aceleración de los cambios tecnológicos tiene un impacto que ya se siente en las aulas. Desde diversas instancias se trabaja para que los docentes implementen recursos novedosos que lleguen con mayor efectividad a los alumnos de pregrado, muchos de ellos nativos digitales que interactúan fluidamente con la tecnología.

Así, las clases “tradicionales”, meramente expositivas y en las que se usan las diapositivas en Power Point como mayor recurso, están en vías de extinción. “Recientes informes internacionales —agrega Llaullipoma– sobre eficacia en la educación señalan que no son suficientes las clases presenciales. No abarcan todo lo que el alumno podría aprender. Por ello, es fundamental contar con un entorno complementario donde podamos colocar videos, lecturas, o incluso simuladores o experiencias adicionales. Los entornos virtuales se vuelven espacios naturales para enriquecer el aprendizaje”.

En ese sentido, el especialista considera que el rol del docente que usa recursos tecnológicos es mucho más complejo. “Antes, cuando elaborábamos un syllabus, solamente necesitábamos una lista de temas a desarrollar. Hoy, además, requerimos conocer qué capacidades y actitudes van a desarrollar los alumnos en el curso. Nuestros alumnos forman parte de una generación acostumbrada a videos o simuladores, experiencias mucho más novedosas que puedan ayudarlos a fortalecer su aprendizaje. En pregrado se siente la presión sobre cómo integrar herramientas. Actualmente, ya asiste a la escuela una generación que nació con los dispositivos touch. Para ellos, nos tocará generar espacios de simulación, de aprendizaje inmersivo”, manifestó el docente.

Desde el IDU, se promueven las estrategias de innovación en los cursos en todas las áreas. Así, continuamente, se dictan talleres para capacitar a los docentes en el uso de recursos tecnológicos, como softwares, apps, plataformas virtuales, entre otras herramientas que puedan ayudar a dinamizar las clases y facilitar la coordinación entre docentes.

“La tecnología ayuda muchísimo en la coordinación, desde que uno prepara un curso, comparte la información, y permite que sea visto e intervenido por otros colegas a través del Google Drive. Podemos crear algo común a través de este soporte tecnológico. Además, desde el punto de vista del trabajo docente, la tecnología nos permite presentar mejor los contenidos en el aula, lo cual genera un aprendizaje más estimulante. Tienes la posibilidad de elaborar videos propios para la clase a través de plataformas web, como el screencast-o-matic (screencast-o-matic.com). La Universidad está preparada para trabajar cada vez mejor con las tecnologías”, asegura el director del IDU.

Con este fin, Sala VEO PUCP ofrece las instalaciones del One Button Studio (OBS), un estudio de grabación simplificado que puede utilizarse para producir videos de buena calidad para clases, presentaciones o exposiciones. “Junto con VEO hemos hecho una estrategia para poder extender mucho más su uso. Queremos contagiar a los profesores, que primero conozcan la sala, sepan lo fácil e intuitiva que es usar esta herramienta y que puedan emplearla porque está a su disposición. Por otro lado, el screencast-o-matic puede servir al profesor que domine más el tema audiovisual, para elaborar videos desde el espacio que desee y luego editar el material, insertar videos o diapositivas, etc.”, dijo la Mg. Sylvana Valdivia, jefa del Área de Formación del IDU.

Pero así como las tecnologías involucran a los docentes, también deben ser usadas creativamente por los estudiantes. “Pueden presentar trabajos a través de infografías animadas, sugerentes. Y recurrir a diversas apps y recursos, como Thing Link”, recomienda el director del IDU.

HUMANIDADES DIGITALES

La tecnología no solo es aplicable al rubro de las ciencias duras. En las artes y humanidades también es importante su incorporación en un trabajo conjunto e interdisciplinario con especialistas de áreas como la ingeniería o la matemática. “En el campo de la lingüística, el investigador y docente Roberto Zariquiey trabaja en un proyecto para la elaboración del diccionario shipibo-español, que ha recibido el financiamiento de Concytec, y piensa ampliarlo para documentar lenguas minoritarias. En la actualidad, elaboro un diccionario de lengua de señas. Queremos estimular la investigación en humanidades con los medios tecnológicos de los que disponemos”, refiere el Dr. Miguel Rodríguez Mondoñedo, director de Estudios de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas.

Para el Dr. Rodríguez Mondoñedo, el uso de herramientas tecnológicas ha brindado mayores posibilidades al conocimiento en el campo de la lingüística. “En las clases de fonética es posible mostrar un espectrograma que representa gráficamente las secuencias del sonido. Eso era impensable cuando yo estudié. Ahora es lo más sencillo del mundo: cada alumno puede descargar gratis el programa y curiosear por su cuenta. Tenemos tesis que emplean recursos acústicos”, dice el docente, quien señaló que pronto se espera implementar una mención en lingüística computacional, en colaboración con la especialidad de Ingeniería Informática.

“La lingüística computacional pretende analizar el lenguaje natural de manera que pueda ser procesado por lenguajes artificiales de programación”, dijo el investigador, promotor de la primera edición del seminario permanente Humanidades Digitales, en el ciclo 2017-2, y para quien la participación de humanistas en el campo de los avances tecnológicos y en el mundo empresarial no debe ser obviada.

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