Fuente: La República

Un operativo montesinista en el LUM a cargo de Donayre

El operativo encubierto montado en el Lugar de la Memoria (LUM) por el general Edwin Donayre muestra a este congresista de APP como un dilecto alumno de la escuela miserable de Vladimiro Montesinos, y proyecta al gobierno del presidente Martín Vizcarra  dispuesto a colaborar con el plan para reescribir la historia y terruquear a ien no se someta al interés político de Keiko Fujimori.

Como lo contó ayer la guía del LUM a la que le tendieron la celada, Gabriela Eguren, en el programa de Rosa María Palacios en Radio San Rosa, Donayre armó una emboscada presentándose como víctima de las fuerzas armadas de Colombia junto con unas personas que actuaron como sus secuaces para hacer preguntas que provocaran respuestas que fueron grabadas con cámara oculta y difundidas contando con la complicidad de algunos periodistas.

Su objetivo no fue otro que desprestigiar al LUM haciendo creer que este museo es un antro de apología del terrorismo y que es manejado por simpatizantes de Sendero Luminoso.

Todo lo cual es una gran mentira, pero que el fujimorismo y gente coincidente con sus objetivos —como lo demuestra el comportamiento penosamente circense de Donayre—, tratan de construir con el fin de reescribir una historia que nunca sucedió pero que necesitan para, primero, reacomodar el papel del fujimorismo en la historia; segundo, montar una narrativa que les ayude a su futuro político al proyectarse como los únicos salvadores de la patria; y, tercero, copar el sector público con personas afines a sus intereses y sacar del mismo a cualquiera que pueda pensar distinto al libreto de Fuerza Popular.

En ese juego ha caído, lamentablemente, el gobierno del presidente Martín Vizcarra a través de su ministra de Cultura, quien decidió no solo el despido de la directora interina del LUM, Mariela Noriega, sino de la guía Gabriela Eguren, quien es la víctima de la celada montada por Donayre.

Este general inmediatamente saludó la complicidad de la titular de la ministra Patricia Balbuena, alguien que ha demostrado con su sumisión que está interesada en cuidar el puesto y la cartera al costo de alinearse con un objetivo subalterno antes que en defender principios.

No solo eso. Según Donayre, Balbuena se ha comprometido a “reestructurar” el LUM. ¿Eso es parte del entendimiento entre el gobierno del presidente Vizcarra y Fuerza Popular, con el fin de recibir su apoyo a cambio de someter a los integrantes del gabinete Villanueva al servicio político particular de Keiko Fujimori?