Hay una escena enormemente dramática en el evangelio de San Mateo cuando trata del Juicio Final, es decir, cuando se revela el destino último de cada ser humano. El Juez Supremo no preguntará a qué Iglesia o religión perteneció esa persona, si aceptó sus dogmas, cuántas veces frecuentó los ritos sagrados. Ese Juez se volverá […]

a través de Estaba preso y les impediste venir a visitarme — Leonardo Boff